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María Santísima de los Dolores

María Santísima de los Dolores

 

La primera noticia documentada sobre la imagen de María Santísima de los Dolores, cotitular de la Cofradía desde 1955, la encontramos en los folios 1, 1vto., 2, 2vto., 3 y 3 vto. del Libro de Cabildos de la Congregación de la Virgen de los Dolores, constituida en la iglesia de San Pedro el 27 de junio de 1774, en el que se indica que a instancia de D. Thomas Jiménez de Zisneros cura propio de la Parroquia, en “atención de estar muy entibiada la Devoción de la querida Ymagen de el Dolor” se reunieron “Los hermanos que componen las Hermandades del Ssmo. Sacramento y Benditas Ánimas” acordando quince “Constituciones para la Congregación del culto de María Santísima, Madre de Dios y Señora nuestra en el inefable Misterio de su acervísimo Dolor” cuidando que “esta Congregación no perjudique a las Hermandades (Ssmo. Y Ánimas) de quien es propia la Ymagen y Capilla …”

Poco más conocemos del origen de esta bellísima imagen, salvo que ya existía en San Pedro con anterioridad a 1774, contando con capilla propia, alhajas  para cuya custodia fue nombrada camarera Doña Theresa Royo en mayo de 1792, y  tres casas donadas para su culto consistente en la novena anual y la solemne función de Viernes de Dolores. 

Aunque, tradicionalmente, nuestra Cotitular se atribuye a Francisco Salzillo Alcaraz, siendo también unánimes en cuanto a su autoría los historiadores del arte, Luis Santiago Bado, periodista murciano contemporáneo de Salzillo y su primer biógrafo, al hacer la relación de obras del maestro existentes en la iglesia de San Pedro no cita la imagen de la Virgen de los Dolores y la descripción más antigua de la obra, con la que se cuenta hasta la fecha, es la aportada por Javier Fuentes y Ponte en 1880: “sobre un trono de andas se venera la hermosa imagen de Ntra. Sra. de los Dolores, de tamaño natural, es de vestir y posee muy ricos vestidos de tisú, siendo la túnica roja y el manto azul ….. La afligida Señora hinca en la peana la rodilla izquierda, abre los dos brazos a la altura del pecho e inclina su cabeza, ligeramente, hacia el hombro izquierdo. Tiene clavado en el pecho un puñal de plata”. Fuentes  si atribuye la imagen a Francisco Salzillo  describiendo, a los pies de la Virgen un alto relieve que recuerda su pertenencia a la Cofradía de las Benditas Ánimas: “… en su centro hay un alto relieve de madera obra del escultor Pedro Franco que representa a cuatro medias estatuas, dos de hombre y dos de mujer, entre las llamas del purgatorio”.  

Este debió ser el aspecto que presentaba el grupo de María Santísima de los Dolores hasta el año 1936, en que fue mutilada, conservándose solo su hermosa cabeza. En 1940, la imagen fue restaurada por José Sánchez Lozano quien, respetando la iconografía por la que se caracterizaba la Dolorosa de San Pedro desde hacía dos siglos, compuso el candelero de la Virgen arrodillada y le talló las manos y pies.

En 1955, bajo la advocación de María Santísima de los Dolores, la imagen se incorporó, como Cotitular, a la Congregación del Santísimo Cristo de la Esperanza y Santo Celo por la Salvación de las Almas, reconvertida, el año anterior, en Cofradía de Semana Santa. En los Domingos de Ramos de 1955 y 1956, la Virgen procesionó de rodillas conforme la había ideado su autor, lo que la convertía en una pieza única dentro de la Semana Santa de Murcia. Con objeto de conseguir durante la procesión una mejor visibilidad de la imagen, en 1957, a instancias de la entonces presidenta del Tercio de Damas de la Virgen, el escultor José Sánchez Lozano volvió a intervenir la talla: sustituyó el candelero por otro que con altura suficiente cambiara la posición de la Virgen dándole apariencia de estar pie. La modificación se completó enlienzando las devanaderas y cambiando los pies de 1940 por otros realizados, igualmente, por Sánchez Lozano.